Él es nuestra fortaleza
en tiempos de problemas
Iglesia de Cristo Hosanna, Ministerios
Ebenezer. Dallas TX
Instrucciones:
Todos
los miembros de la célula deben tener un turno con los niños.
Objetos
necesarios como materiales para la lección:
Ninguno.
Formato:
Niños
jóvenes (No demasiado grandes para permanecer en la discusión o
alabanza y adoración) pueden ir a un área separada para tener su
actividad celular para niños.
Historia Bíblica:
Gedeón
se volvió nuevamente a Dios. Él creyó en Dios, y realmente
quería estar seguro que esa era la voluntad de Dios para él,
dirigir a su gente en contra de los madianitas.
El
Señor le dijo a Gedeón que habían muchos soldados
israelitas, si ellos derrotaban a los madianitas ellos pensarían que era
por su propia fuerza que lo habían logrado y se olvidarían todos
de Dios otra vez. Así que Gedeón tuvo que decirles que el que
tuviera por lo menos un poquitito de miedo que se regresara a su casa.
Veintidós mil soldados se fueron a su casa. Así que se quedaron
solamente diez mil soldados para pelear contra los madianitas. Pero Dios dijo
que todavía eran muchos y le dijo a Gedeón que levará a
los soldados a la orilla del río y que allí le diría
qué hacer. Allá el Señor le dijo a Gedeón que les
dijera a los soldados que bebieran del agua del riachuelo y solamente los que
recogieran el agua con sus manos se mantendrían. Casi todos ellos
doblaron sus rodillas para beber. Solamente trescientos hombres recogieron el
agua con sus manos. El Señor eligió solamente trescientos hombres.
El resto de ellos fueron enviados de regreso a sus tiendas mientras
Gedeón preparaba a los trescientos para la batalla.
Aquella
misma noche Dios le dijo a Gedeón que llamara a su siervo Fura para que
lo acompañara a bajar al campamento de los madianitas para espiar la
tierra y escuchar lo que los enemigos tenían que decir. Gedeón
escuchó a uno de los soldados enemigos diciéndole a su amigo de
un sueño que había tenido. Él dijo que había visto
una torta de cebada que venía rodando hasta el campamento de
Madián, y llegó hasta la tienda y la golpeó de manera que
cayó, y la volcó de arriba abajo y la tienda quedó
extendida. Su amigo le dijo:
“Esa torta de cebada no es más que Gedeón, aquel hombre de
Israel, a causa de que Dios le ha entregado los ejércitos de
Madián en sus manos. Wow! Cuando Gedeón escuchó esto se
entusiasmó mucho y se dio cuenta que Dios había hecho que los
madianitas tuvieran miedo y que el Señor le daría la victoria!
Él y Fura se regresaron al campamento e hicieron que los trescientos soldados
estuvieran listos para la batalla. Los dividió en tres
compañías de cien cada una. A cada hombre le fue dada una
trompeta, un cántaro vacío y una antorcha para poner en el
cántaro. Entonces las antorchas fueron encendidas dentro de los
cántaros así que su luz no podía ser vista. Entonces ellos
descendieron sigilosamente hacia el campamento de los madianitas. De repente, a
la señal de Gedeón, todos ellos sonaron sus trompetas y quebraron
los cántaros y corrieron al campamento con las luces encendidas y
gritando “La espada del Señor y de Gedeón“. Los
madianitas se asustaron muchísimo, tanto que ni siquiera peleaban, pero
huyeron tan rápido como pudieron. Dios y Gedeón vencieron a los
madianitas justo como el Señor lo dijo que haría.
Él es nuestra fortaleza en tiempo de problemas
Instrucción:
Haga a los niños la
siguiente pregunta: ¿Alguna vez te ha asustado algo en la oscuridad pero
cuando encendiste la luz te diste cuenta que eso no era para tener temor?
Lea: La historia bíblica.
Preguntas
para hacer:
1.
¿Por qué el Señor le dijo a Gedeón
que eran muchos soldados?
2.
¿Qué le dijo Dios que hiciera Gedeón para elegir a los que
Él quería en su ejército?
3.
¿Cuántos fueron escogidos para ser del
Ejército de Gedeón?
4.
¿Qué escuchó Gedeón que le hizo
saber que él iba a ganar?
5.
¿Cómo le dijo Dios a Gedeón que
instruyera a su ejército para ir a la batalla?
Discusión…
1.
…que se siente ser atemorizado por alguien más
grande que tú.
2.
…cuál fe en Dios hace temer.
3.
…alguna vez tuviste miedo pero te volviste a Dios por
ayuda y la recibiste.
Actividad: En tu propia
carrera. Forme dos equipos con cada miembro en línea, uno atrás
del otro. Antes de iniciar la carrera, dígale a cada niño que vea
por adelantado silenciosamente y escoja el punto de referencia que él
cree que es hacia donde el equipo debería correr. No se lo tiene que
decir a nadie! Cuando usted diga:
¡Fuera! cada miembro del equipo toma carrera corriendo a la
dirección que él pensó. Ellos no pueden cambiar sus mentes
del lugar que ellos decidieron correr. Cuando la carrera termine,
pregúnteles. ¿Si fue justo? ¿Qué estuvo mal?
Entonces escoja un líder y pregúntele a dónde correr.
Inicie
la carrera y corran de nuevo, este tiempo con una meta en común.
Pregúntele a los niños, si ayuda tener un líder.
Verso
a memorizar:
Todo
lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4.13
Sugerencias para memorizar el versículo:
“Deja
caer el mensaje”.
Dele
a un niño un pedazo de papel con el versículo de memoria escrito.
Los otros niños sentados en un círculo con sus manos hacia
atrás. El niño con el papel camina en la parte de afuera del
círculo, dejando caer el papel en las manos de otro niño. Aquel
niño entonces trata de agarrarlo antes que él pueda correr
alrededor del círculo y tome su antiguo lugar. Quién no sea capaz
de sentarse en aquel lugar se convierte en el próximo mensajero. El
último mensajero lee el mensaje y alguien dice el versículo de
memoria junto con él.
Oración:
Pregunte
a los niños por sus peticiones personales. (Tenga un tiempo de
oración)
Pida
a los niños pensar en algún invitado para la próxima
semana y oren por ellos.
Traducido y
adaptado de Children’s Cell Lessons de Bethany Cell Church Network, Baker, LA